martes, 2 de diciembre de 2014

Postales del corredor, noviembre

En septiembre, en la red social Facebook, inicié un pequeño proyecto que funde el arte de correr con el arte de escribir y que lleva por nombre POSTALES DEL CORREDOR . Cada semana voy escribiendo en los estados de mi perfil pequeñas ráfagas a manera de un texto secuenciado. En este blog iré subiendo mensualmente la recopilación de estos textos bajo la etiqueta del mismo título. Los dejo con Postales del Corredor (noviembre).



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El cuerpo, a la par que avanza, va dibujando su réplica de sombras.

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En los parques, en los ríos, en las montañas, no hay rivales: uno mismo es la liebre y la tortuga.


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Inhalar y exhalar, transformar el oxígeno en dióxido de carbono: es en las tareas invisibles donde la vida trabaja sus milagros.

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¿Cuánto dura el presente, qué distancia recorre, por qué huye dentro de nosotros como un velocista en cuyas piernas se originaran las respuestas hacia estas preguntas?


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El corazón es un movimiento involuntario. Cuánto asombro el sentir que mi existencia se transporta ciegamente.

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miércoles, 19 de noviembre de 2014

Ave negra

Fotografía original del ave negra by Mympatukis (19/11/2014, Madrid)



Hace ya varios días que un ave negra viene posándose en la cima de un poste de luz que se observa desde mi balcón. Ignoro cuál es su cometido, si secarse al sol o beber de las alturas, y eso hace que me rinda aún más a su quietud repentina. Se ha ganado mi simpatía a tal grado que cuando me asomo y no la veo siento que mi ventana está vacía y mi balcón despoblado. Lo más probable es que el ave negra ignore que tiene un espía. En ella mi espíritu ha encontrado el don apacible del azar y la magia que se recrean como un eco en la costumbre del día. Recuerdo, entre aleteos,  aquellos versos de William Carlos Williams: Este gorrión/ que se ha posado en mi ventana,/ más que un ser natural/ es una verdad poética.

El ave negra que observo desde mi balcón, más que un ser natural, es también una verdad poética: en su fiel pose y en su estructura de relámpago óseo observo al mundo reunir su completo estado de gracia.

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martes, 11 de noviembre de 2014

Sobre el poema y su anatomía



* Cada poema, antes de entrar en nosotros con su significado, entra con su forma, con su proyección tatuada. La distribución tipográfica y la disposición de los versos en el espacio de la página forman una mancha de líneas palpitantes que se adhieren a la mirada como una cadencia de sombras. Antes de iniciar su lectura, el poema ya nos predice su ritmo, su aliento y su extensión. Es un dibujo que habla en dos registros: con su espectro y con su voz.  Por eso, los poemas son en cierta medida pinturas que se convierten en música. El poema se despereza de su letargo y comienza su andanza, hace de lo inmóvil una caminata y de la imagen un tiempo que camina. El poema trae consigo una doble cara: la que nos ofrece con su apariencia y la que nos revela con su esencia. Leer con el oído y escuchar con la mirada. El poema hace de sí una transfiguración de los sentidos. Y es ahí donde empieza el misterio que, paradójicamente, nunca se nos devela.

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lunes, 3 de noviembre de 2014

Postales del corredor, octubre

En septiembre, en la red social Facebook, inicié un pequeño proyecto que funde el arte de correr con el arte de escribir y que lleva por nombre POSTALES DEL CORREDOR . Cada semana voy escribiendo en los estados de mi perfil pequeñas ráfagas a manera de un texto secuenciado. En este blog iré subiendo mensualmente la recopilación de estos textos bajo la etiqueta del mismo título. Los dejo con Postales del Corredor (octubre).

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Los brazos como dos remos balanceándose para mantener a flote el torso entre olas aéreas.

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Correr de noche es adentrase en una página oscura en donde las cosas se convierten en el fantasma de sus propios nombres.

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Mantenerse erguido, observar un punto fijo en el horizonte, como si el infinito se pudiera tocar con la mirada.

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En su relevo de reflejos el agua enciende arrugas de luz.

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Repentinamente los murciélagos se agitaron como banderas efímeras de una meta inalcanzable.

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Caer en un charco es hacer saltar la lluvia.




jueves, 9 de octubre de 2014

El deshielo de Francis Alÿs

Francis Alÿs arrastrando un bloque de hielo como parte
de su acción artística.

Francis Alÿs (Amberes, 1959) es uno de los artistas multidisciplinarios más importantes del panorama actual. Su obra abarca diversos géneros como el video, la escultura,  el dibujo, la pintura y la acción artística. Es en esta última línea donde el artista belga ha dejado registro de diversas intervenciones personales y colectivas en las que la acción misma se vuelve el motor y la construcción de la obra. La primera acción artística que vi de Alÿs fue la titulada Sometimes Making Something Leads to Nothing (Algunas veces el hacer algo no lleva a nada) y desde ahí he seguido, de forma intermitente, su trayectoria. Dicha acción fue realizada y filmada en 1997 en la ciudad de México, lugar donde reside desde hace varios años.

Alÿs llegó por primera vez a México en 1987 como parte del equipo de ingenieros que el gobierno belga había mandado para ayudar en las tareas de reconstrucción posteriores al terremoto de 1985 que asoló a la capital azteca. Desde ese entonces se instaló en el D.F. y comenzó su labor como artista. En este punto, resulta curiosa la evolución de paradigma que Alÿs experimentó en carne propia: pasar del rescate infraestructural de una ciudad, a la ingeniería de la imaginación.

La acción artística filmada a la que hacía antes mención, Algunas veces el hacer algo no lleva a nada, viene antecedida por un título que hace referencia a “la paradoja de la praxis”. En el documento fílmico se observa al propio Francis arrastrando un bloque de hielo por diversas plazas, calles, escaleras y avenidas de la ciudad de México. En poco más de 4 minutos el espectador es testigo de la lenta desaparición de ese rectángulo frío mediante su fricción con el suelo. Aunque los grados de aproximación y análisis son diversos, considero que la médula de esta acción es el contrasentido que se da entre el proceso creador y la obra; es decir, el acto creativo toma como base la “des-creación”. Una contradicción, una antítesis, un deshielo físico y metafórico que cuestiona la inutilidad de nuestros actos en medio de una megalópolis. 

La invisibilidad de lo absurdo frente a la visibilidad de los peatones y sus trayectos cotidianos. La generación del espacio como telón de fondo mediante el movimiento del material artístico, tomado no como una pieza sino como ingrediente conceptual. Un hielo como una palabra que se va desgastando por su uso hasta quedar olvidada en el asfalto y sostenida por el halo poético que deja la saliva de su trayecto.

Francis Alÿs: el deshielo de una imagen mediante su lento recorrido hacia la desaparición.

En el siguiente enlace pueden observar este y otros muchos más trabajos de nuestro artista en cuestión: francisalys.com. 


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lunes, 6 de octubre de 2014

Insomnio de árbol

Boceto del poema Insomnio de árbol (octubre, 2002, Madrid)


Por las noches la madera respira y muerde el silencio. Desnuda de luz, murmura un lenguaje de antigua semilla astillando su lamento en el esqueleto de la casa. Las puertas, el suelo, los muebles, son la memoria de su muerte, el sarcófago de su savia. Cada noche la madera se aprieta como un abrazo, cruje como pisar las costras secas de una calle, duele como beberse la sangre nunca vertida. Luna tras luna comulgo en la cama como una estatua en busca de su estar. Escucho la madera. Liviano tiendo mi escuchar en la pereza de la almohada deforme por el vértigo que mis pensamientos despiertan. Mis ojos ruedan como tras de una mosca y la noche se queda dormida en el aire. Todo el silencio es entonces su sombra por donde vuelve la madera a sus pasos de raíz. Insomnio. Viajando luego me encuentro escudriñando en el alma de algún fruto ennegrecido, de alguna corteza mancillada. En esas madrugadas de párpados abiertos el espectro de un árbol es quien me hace compañía.


pirot.


Pd.- Hoy 6 de octubre se cumplen 12 años de mi llegada a Madrid. El poema que reproduzco fue el primero que escribí en la capital española y que formaría parte del poemario Memoria del agua.

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