jueves, 14 de abril de 2016

Rodrigo Galarza sobre Bestimenta

Este es el texto que el poeta Rodrigo Galarza pronunció con motivo de la presentación de la nueva edición de Bestimenta. Agradezco nuevamente su participación.


Bestimenta: las palabras se visten con lo que pronuncian  
 por Rodrigo Galarza


(Para ver datos de la edición hacer click aquí: BESTIMENTA)

He aquí todas las bestias (algunas) pero todas, masticando pasto, horadando estrellas, ensimismando el tiempo, derramando su lengua en el espacio. He aquí su domador, con el látigo implacable de las palabras y más: la poesía; y menos el silencio, el infra silencio cayendo como túnica  del universo sobre los mortales. He aquí Pirot, el sastre del ejército, el cauteloso, el allanado por quietas sílabas; he aquí el caudaloso, el brutal liberador de la manada, el que da de comer sin sigilo, el domesticador de “la carne del poema/en la ingravidez de la palabra. ¡Véanlo! Mírenle las manos cargadas de preguntas, miren sus ojos ejerciendo de custodio y verdugo, de prestidigitador del juego, liberador de albatros, el costurero del “alba-atroz”. Y ya se oyen caer los ropajes, la Bestimenta, ¡escuchad cómo se rasgan al principio y luego restituyen su belleza; ved cómo la desnudez asume su embestida porque “un grano de arena contiene todo el desierto” porque “yo es otro” y Pirot No-Lizalde, no tuvo un tigre en la casa, porque su casa ha sido su cuerpo y su cuerpo el tigre que saltó en él y el tigre que saltó en : lenguaje: “una música/ en la que el silencio/juega un solo que dura toda la vida”.

¡Ya están aquí, seáis piadosos! Aunque ellos no lo serán tanto con vosotros, ¡quedan advertidos! una vez instalados en la sangre tienen la manía de quedarse y de “correr velozmente derramando el paisaje” o bien ser una Piedra, ya que tal nos sugiere  Pirot: “tal vez una piedra es una tortuga/budista”.

Rodrigo Galarza en la presentación de Bestimenta en Madrid (Foto: Federico Romero Galán)

 Óscar Pirot (Foto: Federico Romero Galán)

***
 
 

lunes, 11 de abril de 2016

Un poema de "Bestimenta"



 PIEDRA


Tal vez en el interior de una piedra
   hay luz

        tal vez una piedra
       es una tortuga
                               budista.


 PD.- Mañana martes 12 de abril se presenta la nueva edición ilustrada de BESTIMENTA. Será en Madrid y en el siguiente cartel aparecen los datos. Los esperamos!


 

martes, 23 de febrero de 2016

"El paraíso terrenal" de Juan Carlos de Sancho

(Juan Carlos de Sancho, El paraíso terrenal, Editorial Velarde, México, 2014)


Las 33 composiciones que integran El paraíso terrenal del poeta Juan Carlos de Sancho pueden apreciarse como pequeñas escalas de un viaje en donde la palabra bautiza las impresiones de una mirada que observa las entrañas de un nuevo lugar. En todas ellas, una voz meditativa nos convida fragmentos que rozan no sólo lo experiencial sino lo evocador. Si bien se ha dicho que uno de los temas fundacionales de la poesía moderna es precisamente el del individuo enfrentándose a la ciudad, ese enfrentamiento se traduce en fascinación cuando quien lo experimenta es un yo poético con una membrana capaz de descifrar y cantar los signos de una cultura sentida como propia.

La poesía de Juan Carlos de Sancho puede compararse con una pleamar, es decir, su palabra mece y descubre tanto el oleaje de la superficie como el de las corrientes abisales. Palabra que siembra visiones del Zócalo mexicano, del puerto de Mazatlán o de Manhattan, pero que también se funde con la ensoñación de lo paisajístico y sus enigmas enterrados.

La confluencia de tiempos y espacios hace que de pronto surjan compañeros de viaje: desde Catulo y Matsuo Basho, hasta Lowry, Bartebly, Pessoa, Raymond Carver, Truman Capote, Sergio Pitol u Octavio Paz. Tinta en tránsito que teje una nueva realidad que trastoca el pensamiento reconfigurándolo en experiencia literaria.

Su estilo es variado y metamórfico; por momentos roza la paradoja de la tradición zen mediante textos parecidos a los koans, y por otros alcanza las raíces de lo maravilloso cotidiano y del surrealismo trascendental.

Este paraíso terrenal no sólo nos convida de una sabia y fresca reinvención de los  cuadernos de viaje, sino que penetra en nosotros con tal agudeza y encantamiento que acaba por convertirnos en el viajero en cuestión. Una odisea que se adentra en el misticismo del pasado precolombino y en los secretos que guardan ciertas especies de fauna.

Este camino de signos trazado por Juan Carlos de Sancho nos recuerda que, gracias a la poesía, todos somos huellas de viajes ajenos.



***