jueves, 9 de octubre de 2014

El deshielo de Francis Alÿs

Francis Alÿs arrastrando un bloque de hielo como parte
de su acción artística.

Francis Alÿs (Amberes, 1959) es uno de los artistas multidisciplinarios más importantes del panorama actual. Su obra abarca diversos géneros como el video, la escultura,  el dibujo, la pintura y la acción artística. Es en esta última línea donde el artista belga ha dejado registro de diversas intervenciones personales y colectivas en las que la acción misma se vuelve el motor y la construcción de la obra. La primera acción artística que vi de Alÿs fue la titulada Sometimes Making Something Leads to Nothing (Algunas veces el hacer algo no lleva a nada) y desde ahí he seguido, de forma intermitente, su trayectoria. Dicha acción fue realizada y filmada en 1997 en la ciudad de México, lugar donde reside desde hace varios años.

Alÿs llegó por primera vez a México en 1987 como parte del equipo de ingenieros que el gobierno belga había mandado para ayudar en las tareas de reconstrucción posteriores al terremoto de 1985 que asoló a la capital azteca. Desde ese entonces se instaló en el D.F. y comenzó su labor como artista. En este punto, resulta curiosa la evolución de paradigma que Alÿs experimentó en carne propia: pasar del rescate infraestructural de una ciudad, a la ingeniería de la imaginación.

La acción artística filmada a la que hacía antes mención, Algunas veces el hacer algo no lleva a nada, viene antecedida por un título que hace referencia a “la paradoja de la praxis”. En el documento fílmico se observa al propio Francis arrastrando un bloque de hielo por diversas plazas, calles, escaleras y avenidas de la ciudad de México. En poco más de 4 minutos el espectador es testigo de la lenta desaparición de ese rectángulo frío mediante su fricción con el suelo. Aunque los grados de aproximación y análisis son diversos, considero que la médula de esta acción es el contrasentido que se da entre el proceso creador y la obra; es decir, el acto creativo toma como base la “des-creación”. Una contradicción, una antítesis, un deshielo físico y metafórico que cuestiona la inutilidad de nuestros actos en medio de una megalópolis. 

La invisibilidad de lo absurdo frente a la visibilidad de los peatones y sus trayectos cotidianos. La generación del espacio como telón de fondo mediante el movimiento del material artístico, tomado no como una pieza sino como ingrediente conceptual. Un hielo como una palabra que se va desgastando por su uso hasta quedar olvidada en el asfalto y sostenida por el halo poético que deja la saliva de su trayecto.

Francis Alÿs: el deshielo de una imagen mediante su lento recorrido hacia la desaparición.

En el siguiente enlace pueden observar este y otros muchos más trabajos de nuestro artista en cuestión: francisalys.com. 


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lunes, 6 de octubre de 2014

Insomnio de árbol

Boceto del poema Insomnio de árbol (octubre, 2002, Madrid)


Por las noches la madera respira y muerde el silencio. Desnuda de luz, murmura un lenguaje de antigua semilla astillando su lamento en el esqueleto de la casa. Las puertas, el suelo, los muebles, son la memoria de su muerte, el sarcófago de su savia. Cada noche la madera se aprieta como un abrazo, cruje como pisar las costras secas de una calle, duele como beberse la sangre nunca vertida. Luna tras luna comulgo en la cama como una estatua en busca de su estar. Escucho la madera. Liviano tiendo mi escuchar en la pereza de la almohada deforme por el vértigo que mis pensamientos despiertan. Mis ojos ruedan como tras de una mosca y la noche se queda dormida en el aire. Todo el silencio es entonces su sombra por donde vuelve la madera a sus pasos de raíz. Insomnio. Viajando luego me encuentro escudriñando en el alma de algún fruto ennegrecido, de alguna corteza mancillada. En esas madrugadas de párpados abiertos el espectro de un árbol es quien me hace compañía.


pirot.


Pd.- Hoy 6 de octubre se cumplen 12 años de mi llegada a Madrid. El poema que reproduzco fue el primero que escribí en la capital española y que formaría parte del poemario Memoria del agua.

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jueves, 2 de octubre de 2014

Postales del corredor, septiembre


Hace un mes, en la red social Facebook, inicié un pequeño proyecto que funde el arte de correr con el arte de escribir y que lleva por nombre POSTALES DEL CORREDOR . Cada semana voy escribiendo en los estados de mi perfil pequeñas ráfagas a manera de un texto secuenciado. En este blog iré subiendo mensualmente la recopilación de estos textos bajo la etiqueta del mismo título. Los dejo con Postales del Corredor (septiembre).


POSTALES DEL CORREDOR (septiembre)

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En el intervalo de una zancada vi a un puñado de patos alzándose en el aire: por un segundo mis pies pisaron el vuelo.

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Correr es liberarse de las ideas, las figuras y los diámetros de la existencia. Correr es desnudar el peso como una gacela que avanza hacia el centro de lo indeterminado.

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La aceleración consiste en rebasar la velocidad de sí mismo de tal forma que nunca lleguemos a alcanzarnos.

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Estirando los músculos de las piernas pensé en una hermosa greguería de Gómez de la Serna: “El bebé se saluda a sí mismo dando la mano a su pie”.

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Una buena técnica para correr es caer con la zona de la punta del pie evitando que los talones toquen el suelo. Desde Aquiles hasta nuestros días se sigue manteniendo esta tradición.

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Mientras trotaba, vi que un ratoncito se escondía rápidamente en su madriguera. ¡Los grandes secretos que guardan los pequeños seres!

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Durante la carrera abstraerse de sí mismo hasta robarle al aire su transparencia.

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Miro inclinarse las ramas con delicadeza de un lado a otro: el viento también corre contagiando a los árboles de su respiración.


PD. Para más información sobre Postales del corredor y la relación que establezco entre redes sociales y escritura poética, puedes pinchar en la pestaña de la cabecera del blog que pone Literatura Difusa.